El stewardship es el mecanismo que convierte la autoridad en efecto. Un consejo puede decidir que "ingresos" tiene una sola definición; el stewardship es lo que encuentra los cuatro sistemas donde se calcula de forma distinta, consigue cambiar tres y documenta el cuarto como excepción conocida. Como disciplina es poco lucida: mantener un glosario, perseguir una incidencia entre dos equipos, explicar la misma definición a un analista nuevo por quinta vez.

En la práctica. Un modelo de stewardship nombra, por dominio, quién es el dueño, quiénes son los stewards, cómo se propone y aprueba un cambio de definición y dónde se registran las incidencias. Escrito, eso son dos páginas, y esas dos páginas son el modelo operativo que a la mayoría de los programas les falta.

Dónde se rompe. El stewardship se trata como trabajo de documentación y se mide por número de términos en el glosario. El número de términos es una métrica de vanidad: un glosario de 900 términos que nadie consulta vale menos que 40 términos que el equipo de reporting usa de verdad. Mide uso y resolución, no volumen.