Un dominio es donde vive la responsabilidad; un subdominio es donde el trabajo cabe de verdad en la cabeza de alguien. Cliente es un dominio, y es demasiado grande para un solo glosario: prospectos, consentimiento y preferencias, reclamaciones, situación crediticia y fidelización tienen definiciones distintas de "activo", reglas distintas, sistemas distintos y personas distintas a las que les importa. Partir Cliente en subdominios permite gobernar bien cada una de esas piezas sin inventar cinco dominios nuevos y cinco dueños nuevos en el organigrama.
En la práctica. Sabes que necesitas uno cuando un único steward no puede responder preguntas de todo el dominio, o cuando la misma palabra necesita dos definiciones dentro de él. Un subdominio tiene un steward con nombre, sus propias entradas en el glosario de negocio, sus propios elementos críticos y reglas de calidad, y suele ser la unidad desde la que realmente se construyen y publican los productos de datos. El dueño del dominio sigue respondiendo por el conjunto; el steward del subdominio opera una parte.
Dónde se rompe. Subdividir hasta que el catálogo es una copia de la estructura de reporte. Cincuenta subdominios son cincuenta glosarios medio mantenidos, y la reorganización del año que viene los invalida todos. Divide cuando una definición o un dueño te obliguen, no para que el diagrama parezca completo.