La criticidad es un mecanismo de triaje. Ninguna organización puede gobernar todos los campos, así que la lista de CDE es la respuesta honesta a "cuáles importan de verdad". Un campo es crítico si alimenta una declaración regulatoria, un estado financiero, un pago, una decisión de seguridad o una métrica de dirección. Eso suele estar entre 50 y 300 campos en una empresa mediana, de entre decenas de miles.

En la práctica. Deriva la lista hacia atrás desde la consecuencia. Toma los informes regulatorios, el informe de dirección y los tres procesos operativos principales, y traza de qué campos dependen. Ese trazado es tu lista de CDE, y viene con su propia justificación incorporada, que es lo que la hace financiable.

Dónde se rompe. La criticidad se decide preguntando a cada departamento cuáles de sus datos son críticos. Todos responden "todos", porque a nadie se le premia por declarar que sus datos no importan. La criticidad hay que derivarla del uso, no recogerla como opinión.